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Guía de cultivo de marihuana para novatos

Buenos días, tardes, noches o lo que proceda pequeño saltamontes.

Bienvenido a la guía definitiva de cultivo de marihuana para novatos e iniciados en el mundo cannábico.

Te enseñaremos:

  • Lo básico que necesitas saber
  • Paso a paso
  • Y algunos truquillos secretos que de haberlos conocido al principio nos habrían ahorrado muchos marrones.

¿Empezamos?

Primero: Elegir una variedad de semillas y un buen sustrato

Empezamos fuerte, tomando decisiones importantes. Elegir la semilla de marihuana correcta es la primera decisión que tendremos que tomar. Existen un gran número de bancos de semillas de marihuana que desarrollan grandes cepas con características muy variadas, pero también hay semillas de marihuana a granel, una opción mucho más barata y que ofrece unos resultados de primera calidad.

Elegir una variedad de semillas va a depender de nuestros gustos principalmente, aunque también puede depender del clima, tiempo de cultivo y fases de crecimiento.

En nuestro grow shop online puedes encontrar semillas de marihuana feminizadas, regulares y autoflorecientes. Si quieres cosechar cogollos de marihuana lo mejor será que escojas una variedad feminizada o autofloreciente, ya que las regulares pueden dar plantas macho, lo que no dará esos cogollos que tantas ganas tienes de fumar.

La ventaja de las variedades autoflorecientes es que son más pequeñas y rápidas, siendo ideales para cultivar en interior, ya que podrás tener unas 3 cosechas anuales sin problema. Si quieres saber cómo cultivar marihuana autofloreciente te recomendamos que eches un vistazo a este post.

Hay variedades de marihuana más fáciles de cultivar que otras, ya que algunas son más resistentes a los hongos, otras al calor y otras prefieren un clima más equilibrado.

¿Vives en un clima húmedo, templado o caluroso?

Dependiendo de la temperatura, tus semillas y la retención de agua de tu sustrato, tus plantas vivirán, se ahogarán con exceso de agua o se morirán por la sequía.

Echa un vistazo a nuestros sustratos para el cultivo de marihuana y elige el mejor que se adapte a la variedad que has elegido.

El sustrato es una de las claves para que tu cultivo sea todo un exitazo. Procura que la tierra sea aireada y esponjosa, aleja la tierra compacta que parece un pegote en tu maceta.

Segundo: ¿Interior o exterior?

Cada planta es un mundo.

Hay plantas que en un armario con lámparas crecerán y se comportarán de lujo, pero a otras les viene mejor la luz del sol.

Debes de pensar en dónde quieres hacer tu cultivo y después buscar la semilla que mejor se adapte a él. 

Si tienes pensado cultivar en interior, tenemos un artículo precioso en el que te explicamos el proceso de principio a fin. Y lo mismo para el cultivo en exterior.

Tercero: Abono pa’ mi huerto

Usar abono es la clave para tener una buena producción. Mejorará la calidad y aumentará la cantidad de marihuana que nos puede dar una planta.

Puedes optar incluso por abonos y fertilizantes de origen orgánico. Así conseguirás plantas sanas y de alta calidad.

Con esto ya tenemos todos los ingredientes para un cultivo de marihuana excelente.

Ahora vamos a ponernos manos a la obra con nuestro cultivo:

Fase 1: Germinar, plantar y trasplantar

Germinar nuestras semillas de marihuana es más sencillo de lo que crees, para ello necesitaremos:

  • Papel de cocina
  • Un tupper de plástico
  • X-Seed de B.A.C
  • Papel de aluminio
  • Nuestras semillas

  1. Empapamos nuestras semillas en el líquido de X-Seed de B.A.C durante una hora. Removemos con la cuchara para que se empapen bien.
  2. Preparamos nuestro tupper poniendo papel de cocina húmedo (sin empapar mucho).
  3. Después de una hora en el líquido del producto, sacamos las semillas con cuidado del líquido con una cuchara y las colocamos sobre el fondo del tupper de forma uniforme, repartiéndolas bien.
  4. Cubrimos las semillas con otra capa de papel, haciendo que queden entre dos papeles húmedos.
  5. Cerramos el tupper y lo cubrimos con papel de aluminio para que no entre luz (esta es la clave para que no se te seque el papel).
  6. Dejamos el tupper cubierto en un lugar con una temperatura agradable (en invierno o en zonas donde haga mucho frío lo podemos colocar en un dispositivo que genere calor, como un aparato de Blu-Ray que tengas por casa).
  7. Ahora tenemos que esperar al día después (paciencia) y veremos abiertas a nuestras semillas. Es en este momento cuando vemos asomar a la ríz y las podemos trasplantar a la tierra.

Después de este proceso dejamos que las semillas sigan germinando en una maceta muy pequeña (tamaño petit-suisse para que te hagas una idea) e iremos trasplantando nuestra planta a una maceta más grande para que sigan creciendo.

Seguimos con el proceso de trasplantes de una maceta a otra según vaya creciendo nuestra planta, empezando con una maceta de 3L y pasando a una maceta del doble que la anterior (más o menos).

Por ejemplo: pasamos de 3L a 7L, de 7L a 11L y así sucesivamente.

Fase 2: Crecimiento de la planta

Nuestra planta va creciendo poco a poco, preparándose para la fase de floración.

Si cultivamos en interior normalmente preferimos plantas pequeñas y compactas, mientras que si cultivamos en exterior depende de nuestras necesidades y lo que prefiramos, ya que no hay limitación de espacio.

En interior la fase de crecimiento dura unos 20-25 días con 18h de luz y 6h de oscuridad, mientras que en exterior podremos darle crecimiento natural desde primavera hasta verano.

En esta fase las raíces toman mucha importancia, ya que el sistema radicular se está formando y tienen que absorber bien los nutrientes. Por eso mismo, los enraizantes y los abonos con base de nitrógeno suelen ser muy comunes.

Fase 3: Floración

¡Flower Power!

En esta fase nuestras plantas empiezan a dar sus frutos. Podemos plantar semillas feminizadas para que siempre salgan hembra, o plantar semillas regulares.

Debes de tener en cuenta de que si plantas semillas regulares, tendrás que fijarte en cuales son machos y cuáles son hembra. Eliminamos los machos del cultivo, ya que no producen marihuana, solo semillas, y nos quedamos con las hembras para tener una producción de calidad.

En este punto empezamos a usar abono de floración, cargadito de fósforo y potasio. Así nuestras plantas irán formando flores, una sobre otras, hasta formar una cola blanca.

Fase 4: Engorde

Nuestras plantas ya están florecidas e intentan hacerse cada vez más grandes, visibles y gruesas, para que les llegue polen.

La cantidad de fósforo y potasio que necesitan las flores es mucho mayor, de modo que podremos echar mano de un abono químico, usándolo un mes después de la fase de floración, o seguir con el abono natural.

Si usamos abono natural, hay que ser más exigentes respecto al cuidado y la frecuencia, echando abono orgánico en polvo cada mes si estamos en exterior, o solo una vez si estamos en interior.

Nosotros por ejemplo usamos guano de murciélago, que da muy buenos resultados, dos cucharadas soperas por cada 7L de sustrato. Es un abono de absorción lenta, con lo cual si lo echamos ahora empezará a absorberlo un mes después.

Fase 4: Maduración

Este punto es clave: nuestras plantas se hacen viejas.

Sí, sí, como lo lees. Cuando nuestras plantas ya no pueden florecer más, empiezan a envejecer.

Reconocer esta etapa es muy importante para empezar a cortar y cosechar nuestra planta. Los pistilos de los cogollos tienen un color blanco cuando son nuevos, y a medida que envejecen se van haciendo marrones.

Una vez reconozcamos esta fase, terminaremos el proceso regando solo con agua, para que nuestras plantas absorban hasta la última gota de abono y adquieran su sabor característico. Este proceso de regado se debe seguir durante 2 semanas.

Por fin ha llegado el momento de cortar nuestras plantas. Recuerda tener en cuenta el tiempo de floración recomendado por el banco de las semillas que has comprado, ya que te ayudará a hacerte una idea de cual es el mejor momento para cortar las plantas. Si llega la semana de cortar y ves que llega una temporada de lluvias y mal tiempo intenta cosechar antes de que empiece a llover, ya que así podrás evitar la aparición de moho, ¡podrías perder tu cosecha!

Para terminar, manicuramos, secamos y curamos nuestra marihuana. Hemos hecho una guía sobre el secado de la marihuana, ya que es un proceso del que depende en gran parte la calidad de nuestro producto final.

Y así terminaríamos de cultivar nuestra marihuana. Recuerda almacenar bien la hierba y disfrutar de cada fumada, te lo mereces.

Como consejo final para principiantes, recomendamos cultivar plantas autoflorecientes, así no tendrás que fijarte en los fotoperiodos, y en 2-3 meses desde que las germinas terminarás el proceso.

Si tienes cualquier duda sobre cómo empezar puedes consultar otros posts de nuestro blog o contactar directamente con nosotros. 

¡Feliz cosecha!

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