Una vez que la planta de marihuana se ha cultivado, es necesario someterla a un último proceso para secarla correctamente. De ello depende, en gran parte, la calidad del producto final que obtenemos. El secado de marihuana puede hacerse de diversas formas que te presentaremos a continuación.

Cuando la planta de marihuana está en su máximo punto debe extraerse pero no puede ser fumada automáticamente, pues no logrará quemarse por la humedad que contiene en su interior. Por ello es importante conocer cómo secar marihuana de una forma efectiva y rápida.

Del proceso de secado de la marihuana que elijamos depende el sabor, el aroma, la calidad del cogollo y los cannabinoides como el THC y el CBD. Es decir, no es un proceso que deba tomarse a la ligera.

Métodos para secar marihuana

La mejor manera de secar marihuana es por medio de la aplicación de diversos métodos, entre los que destacan:

Secado rápido

Antes de aplicar alguno de estos métodos es aconsejable cortar los cogollos en diversas partes para ayudar a salir la humedad de éstos.

Si quieres saber cómo secar marihuana rápido puedes optar por alguna de estas técnicas:

Secado al sol: La forma tradicional para secar la hierba es colocando los cogollos sobre algunas piedras al sol, lo que permite que se sequen rápidamente.

Este proceso se puede hacer durante uno o dos días. Sin embargo, con esta técnica tienden a perderse propiedades como la fuerza, el sabor y el aroma del cannabis.

Bolsa de papel de estraza: Se trata de unas bolsitas de papel kraft o estraza, que son biodegradables. Allí se introducen los cogollos de marihuana y se cierra, manteniéndolos así por un lapso de cuatro o cinco días.

Al segundo día puede destaparse para verificar el avance del secado. De esta forma no se pierden propiedades de la hierba.

Aire acondicionado: Se refiere a un método muy práctico que consiste en introducir las flores de marihuana en sobres de papel y colocarlo en la ranura por donde pasa el aire.

Debe dejarse allí por un periodo de 24 horas manteniendo encendido el aire. De esta forma obtenemos una hierba totalmente seca y crujiente.

Secado rápido de la marihuana

Ventilador del ordenador portátil: Todos los ordenadores portátiles poseen un ventilador que se encarga de sacar el aire caliente para evitar el recalentamiento del equipo. Este aire se puede aprovechar para secar la marihuana. Sólo debes colocarla en un sobre y ubicarlo donde le dé el calor necesario y retirarlo cuando consideres que ya está lista para usarla.

También puedes colocar las flores pequeñas envueltas en papel de cocina sobre el teclado o poner los cogollos frente al ventilador, girándolos cada 10 minutos hasta que observes que ya están lo suficientemente secos. Este proceso puede tardar una hora aproximadamente y no afecta mucho las propiedades de la hierba.

Sala de calderas: La mayoría de las viviendas tienen sistemas de calefacción central, disponen de un cuarto o sala de caldera, en el que la temperatura ambiente siempre es un poco más alta que en el resto de la casa, por lo que resulta una opción viable para secar rápidamente la marihuana.

En este caso es necesario colocar las flores pequeñas en un sobre de papel Kraft colgar las grandes en una cuerda. Se dejan allí por un intervalo máximo de tres días y listo, siempre que la caldera esté en funcionamiento permanente. De lo contrario, el proceso tardará un poco más.

Existen también otros métodos utilizados por muchas personas que no son nada recomendables; entre ellos se encuentra el uso del horno, donde se introducen los cogollos y se coloca a la menor temperatura posible. Sin embargo, como el horno es muy potente afecta considerablemente las propiedades y concentraciones de la marihuana.

Otro ejemplo de esto es el microondas. Claro que consigues secar los cannabis en cuestión de minutos pero la alteración que sufren sus componentes es bastante grande.

Secado convencional

El secado convencional es la mejor manera de secar marihuana, en vista de que los procedimientos para ello garantizan la conservación de la mayor parte de los componentes y propiedades de la hierba.

Secado y curado de marihuana.

Tanto el secado como el curado de la hierba es uno de los procesos más relevantes por medio del cual se puede conseguir marihuana de calidad. Este procedimiento se lleva a cabo por medio de técnicas como:

Manicurado de cogollos: Para curarlos se deben cortar las hojas de marihuana con una tijera para manicurar o una peladora de cogollos de marihuana y dejar las hojas resinosas pequeñas alrededor de los cogollos.

Esto debe hacerse cuando recién cortamos la planta o cuando ésta se encuentra en sus últimos días.

Secado de las plantas: Luego de retirar todas las hojas de la planta es necesario ubicar un espacio oscuro, fresco y con un poco de ventilación. Allí se cuelgan las hojas de marihuana en una cuerda como se hace con la ropa o se pueden introducir en secadores circulares de red, que se encuentran en las tiendas especializadas en la materia.

En ambos casos el proceso tarda entre dos y tres semanas, dependiendo de las condiciones del clima en el lugar. Además, si dejas los cogollos tardará más días.

Cuando más lento sea el secado, la marihuana conservará más sus propiedades, aromas y sabores.

Guía para secado de marihuana

Para la aplicación de esta técnica contamos con una alternativa interesante: los armarios de cultivo, colocando allí las hojas a secar en condiciones bien controladas, evitando la salida del olor fuerte que se produce durante el proceso de secado.

La temperatura que se debe mantener en el espacio destinado para el secado de la marihuana es 20 °C como máximo, pues una mayor temperatura proporcionará rapidez al proceso pero disminuirá la calidad del producto como consecuencia de la evaporación de los terpenos más volátiles.

La humedad del espacio debe mantenerse a un 50%.

Curado de la marihuana.

Este es el proceso que se inicia una vez que la hierba que está en proceso de secado adquiere una textura bastante crujiente que puede comprobarse al intentar doblar una de las hojas. Si se parte rápido está lista, de lo contrario le falta secar.

El curado de la marihuana se realiza con el objetivo de macerar la clorofila presente en la marihuana, con el fin de evitar que los cogollos tengan un sabor a hojas en el momento de ser consumidas.

Esto quiere decir que el curado persigue desahacer la clorofila de la marihuana, que le proporciona el color verdoso a la planta, la cual va quedando más amarilla hasta llegar, finalmente, a adquirir un color marrón brillante.

Existen diversas técnicas para ello, tales como:

Cajas de cartón o madera: El proceso de curado consiste en colocar las flores secas en cajas de curado de cartón o madera natural (sin barnizar) tapadas.

Todos los días debe abrirse dicha caja y girar las hojas para moverlas. Al pasar los días la hierba tiende a humedecerse un poco como consecuencia de la humedad que se mantiene en el interior de los cogollos.

Caja de curado de madera

La hierba debe dejarse allí en un periodo comprendido entre dos y tres semanas, moviendo las hojas cada día hasta que vuelvan a recuperar esta textura crujiente que tenían al comienzo. Para realizar este procedimiento puedes utilizar las cajas 00box , las cuales son la alternativa más profesional que se dispone en la actualidad.

Potes herméticos: Otro método para curar la marihuana es metiendo sin prensar las flores en frascos herméticos que pueden ser plásticos o de cristal. Dejarla allí por 24 horas en un espacio donde haya poca humedad.

Luego deben abrirse los frascos durante un rato. Observarás que los cogollos están blandos de nuevo por la humedad que aún conservan.

En este punto la marihuana debe estar algo blanda pero no totalmente húmeda. Los frascos deben abrirse cada cinco o diez minutos para airearlos y hacer que la hierba se seque paulatinamente.

Cuando sientas que los cogollos ya están bien secos, esponjosos y crujientes es momento de dejar el frasco cerrado.

Bote para curado de marihuana

Déjalos allí durante un mes aproximadamente. Al abrir el frasco observarás que la marihuana tendrá una potencia mucho mayor que al inicio; sin embargo, el punto máximo lo alcanza a los seis meses aproximadamente.

Si lo deseas puedes conservarla hasta dos años como máximo, pues desde entonces comienza su proceso de degradación, y es lo que no se desea.

Tanto el proceso de secado como el de curado controlado de la marihuana garantizan la obtención de un producto de calidad en cuanto a sabor, olor y propiedades se refiere.

Aun cuando es algo que tarda un poco de tiempo los resultados hacen que valga la pena, pues la pureza de los componentes de la hierba se conserva y le proporcionan mucha más potencia que el secado rápido.

Es importante tener en cuenta que dependiendo del tipo de marihuana que se ha sembrado y cosechado es el método de secado y curado que se utiliza, pues no todos los cogollos se tratan de la misma forma. Por ello, es necesario que probemos primero antes de decidirnos por un procedimiento u otro.

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