¿Cómo elegir apropiadamente una planta madre?

La naturaleza nos ha enseñado durante miles de años que de una buena madre saldrán siempre los mejores hijos. Esto ocurre en todos los ámbitos y cuando hablamos de elegir planta madre de marihuana ocurre exactamente del mismo modo.

Seleccionar la semilla, supervisar la etapa de floración y hasta la cata de los cogollos son fases de un proceso satisfactorio y de trabajo constante que incluye, desde luego, cómo seleccionar una planta madre de la manera adecuada.

Los clones de marihuana, esos hijos que heredan las fragancias, la resistencia a las plagas y otras características son sólo posibles a través de la selección de las mejores madres de marihuana.

¿Cómo dar con la variedad que proporcione los mejores resultados? ¿Cómo repetir esos resultados en otras cosechas? ¿Cómo perpetuar el ciclo? ¿Cómo guardar un duplicado de los fenotipos cultivados? ¿Cómo seleccionar esos fenotipos para poder cultivarlos nuevamente? Todo estriba en la madre que hayamos seleccionado.

Mucha observación y paciencia serán claves durante la marcha de este proceso, pero antes será fundamental elegir la apropiada planta madre.

¿Qué es una planta madre?

Una planta madre es la que usamos para desenvainar los esquejes y suele ser un ejemplar robusto que de manera intencional conservamos en su etapa de crecimiento vegetal para que pueda producir cogollos de rápido desarrollo.

Hay que elegirla cuidadosamente porque debe ostentar particularidades muy específicas como la capacidad de obtener buen desarrollo, ser resistente a las enfermedades y crear abundantes cosechas.

Elegir una buena planta madre

Esta planta madre deberá recibir entre 18 y 24 horas de luz diariamente para que se mantenga en su etapa vegetativa y ofrezca los mejores resultados.

Durante esta fase debemos asegurarnos de alimentarla adecuadamente con fertilizantes ricos en nutrientes.

Únicamente con una buena planta madre lograremos copias idénticas, clones que habrán heredado sus esenciales características y darán como resultado una variedad excelente.

Características más importantes

Para lograr alcanzar el clon que deseamos tendremos que haber elegido a la planta madre que eternizará el ciclo y para ello se requiere bastante paciencia, pues los primeros indicios aparecen en la floración.

Cuando hayamos seleccionado las semillas habrá que plantar varias de ellas, para que haya mayores posibilidades de encontrar la más conveniente.

Los expertos recomiendan hacer anotaciones en cada lugar donde se han plantado las semillas para conocer de modo preciso ciertas características:

  • Cuánto ha tardado en crecer
  • Cómo se han desarrollado sus ramas
  • Cómo han respondido a la poda
  • Cuál es la distancia entre nudos
  • La forma de su estructura

Asimismo, otros criterios de selección resaltados por los cultivadores se basan en aspectos como:

  • Producción
  • Rápida floración
  • Olores y sabores
  • La estructura
  • La facilidad de cultivo

Es importante elegir planta madre ideal para conseguir más homogeneidad y un producto final de calidad superior.

Plantas madre de marihuana

En relación con las ramas que debemos cortar de la planta madre para conseguir mejores cogollos, hay quienes afirman que deben ser las ramas inferiores. Pero otros cultivadores experimentados señalan que lo mejor es cortar únicamente las superiores.

¿Qué variedad elegir para la clonación? Los expertos sostienen que es aconsejable preferir aquellas de distancia intermodal corta.

Ventajas de una planta madre

  1. Cuando clonas una planta madre en el momento adecuado, muy pronto tendrás más plantas preparadas para ser cultivadas. Podrás tener plantas en flor todo el tiempo si aplicas calendarios de cultivo superpuestos.
  2. Afortunadamente el cannabis es una planta adaptable a tus requerimientos y puede seguir creciendo de acuerdo a lo que necesitas. Por ejemplo, en lugares espaciosos podrás tener una planta madre grande que te dará muchos esquejes. Mientras que en pequeñas áreas será suficiente con una planta madre de reducido tamaño.
  3. Si utilizas métodos de cultivo determinados una planta madre te dará siempre plantas jóvenes con cogollos de buen tamaño.
  4. Al tener una buena planta madre podrás asegurar las características y atributos invariables del producto final. Esta estandarización te será de enorme utilidad si buscas cultivar a nivel comercial mientras que si tu intención es cultivar en casa tendrás estupendos resultados.
  5. Con buenas madres de marihuana podrás asegurar que los esquejes sean siempre hembras.

Variedades ideales como madres

En el momento de elegir una planta madre, el número de semanas de floración constituye un factor predominante, además de la resistencia o calidad de los cogollos.

El rápido florecimiento es sin duda un aspecto que siempre debemos tomar en cuenta incluso desde el momento de comprar las semillas. La floración de algunas Sativas es larga frente a lo que podemos esperar de muchas Índicas.

Algunos especialistas aconsejan plantar una buena cantidad de semillas aunque esto implique un incremento en el costo del mantenimiento. Y es que al invertir suficiente suben las posibilidades de conseguir buenas plantas madre.

Esto tiene mucha lógica si lo pensamos bien, ya que si se tienen muchas semillas plantadas podemos correr el riesgo de desechar las que no funcionen como lo esperamos y aun así tener esperanzas de conseguir una buena planta madre.

Elegir plantas madre

Al mismo tiempo que las semillas se desarrollan debemos poner atención en otros factores como la complexión de la planta y su rendimiento. A todo esto hay que agregar la calidad de lo que se genera.

De acuerdo con varios expertos consultados, al final de todo será más importante una producción regular de cualidades óptimas que una abundante con calidad estándar.

La idea es que de una sola planta madre podamos sacar gran cantidad de cogollos.

Si nos basamos en la producción, los efectos medicinales, porcentaje de THC y tiempo de floración, algunas de las variedades que destacan como plantas madre son:

  • Somango. Se trata de un hibrido 50/50 entre Índica y Sativa que produce alrededor de 550g/m2 en interiores durante un período entre 9 y 10 semanas y 600 gramos por planta en exteriores.
  • Blueberry. Es procedente de la década de los 70 y armoniza una genética 80% índica con 20% de Sativa. Su porcentaje de THC es del 19,5% y puede florecer en un lapso entre 8 y 10 semanas.
  • White Widow. Presenta una genética que combina un 60% de Índica y un 40 por ciento de Sativa. En interior, su periodo de floración oscila entre 55 a 60 días con una producción de 450g/m2. Mientras que en exterior la producción se mueve entre 500 y 750g/m2-
  • Matanusca Tundra. Esta variedad presenta una producción en interior que se ubica entre 450gr y 550 gr/m2 mientras que en exterior puede alcanzar unos 700gr/planta, ya que la madre puede llegar a una altura entre 1.70cm y 2.20cm.
  • Moby Dick. Esta planta puede llegar a medir hasta tres metros y por lo tanto es capaz de producir hasta 1,5 kg por planta en exteriores. Su tiempo de floración oscila entre los 60 y 70 días.
  • Super Skunk. Se destaca por tener un período breve de floración que se mueve entre los 45 y 50 días. Los entendidos señalan que constituye una buena alternativa para fines comerciales por ser una planta robusta.
  • New York City. Resalta por su elevada producción tanto en interior como exterior que puede alcanzar los 500g/m2. Su tiempo de floración se ubica entre los 75 y los 90 días y es una mezcla de 70% Sativa con un 30 por ciento Índica.
  • John Herer Feminizada. Presenta un tiempo de floración de entre 8 y 10 semanas. Su producción en interiores se encuentra alrededor de los 650g/m2 con un nivel THC del 21%
  • Blue Kush. En interior esta planta puede producir 500g/m2 mientras que en exterior puede llegar en torno a los 600 y 800g/m2.
  • Critical. Esta variedad de planta de procedencia Índica es famosa por el tamaño de sus cogollos. Es idónea tanto para cultivos en interiores como exteriores con excelente rendimiento y menos de 60 días de florecimiento.

Conclusión

Una recomendación final. Una vez que tengas tu planta madre de marihuana, cerciórate de alimentarla con un fertilizante rico en nutrientes. Esto es importante porque ella permanecerá en etapa de crecimiento vegetativo durante todo su ciclo de vida.

Los cultivadores experimentados recomiendan utilizar fertilizantes abundantes en nitrógeno y otros micronutrientes, como calcio, magnesio, azufre, manganeso y boro.

El calcio conforma las paredes de cada célula de una planta madre de marihuana y se convierte en un nutriente fundamental para el desarrollo de sus ramas, tallos y raíces.

Plantas madre de marihuana

El magnesio sirve de gran ayuda para la creación de clorofila en la planta madre. Con el pigmento clorofílico se garantiza la salud de las hojas.

Mientras que el boro avala la impregnación de azúcar, agua y calcio en las plantas madre de cannabis. Pero no sólo eso. Este componente también favorece la producción, tonalidad y formación de las hojas.

Por su parte, el manganeso tiene igualmente un rol primordial en la formación de clorofila en las platas madre. De hecho, cuando falta ese componente en las plantas, sus hojas presentan manchas blancas y terminan machitas.

Aparte de los nutrientes, es importante que regulemos el PH del agua al regar nuestras plantas madre, pues de producirse un leve cambio ella deja de alimentarse apropiadamente. Regular periódicamente el PH evitará problemas de nutrición en tus madres de marihuana.