Con este post aprenderás fácilmente a distinguir marihuana macho y marihuana hembra.

Planta de marihuana macho y hembra

Está claro que el sexo es importante, hablando plantas de marihuana todavía más. Todo el mundo se pregunta cuál es la manera mejor de distinguir una planta macho de una hembra porque evidentemente sus usos son diferentes.

Mientras que las hembras son las que producen los cogollos, los machos son los que se utilizan para la fertilización.

Los machos son imprescindibles puesto que sin ellos no podríamos fertilizar a las hembras y, por tanto, no podríamos obtener nuevas plantas.

La pregunta clave es a partir de qué momento podemos distinguir de qué sexo se trata, porque, naturalmente, al final de su etapa de madurez es claramente distinguible cuál es cuál.

Más adelante te explicaremos conceptos generales para conocer a fondo este cultivo y así poder distinguir su sexo con mayor facilidad. El conocimiento de su anatomía nos hará comprender muchas cosas útiles para sacar provecho de esta herbácea tan polifacética y controvertida. Seguro que con algunos detalles te conseguimos sorprender.

Cómo influye el fotoperiodo en el crecimiento

Normalmente, dividimos la evolución en periodos semanales. Los cambios que se produzcan en cada semana dependerán de lo que se denomina fotoperiodo, además de otros factores ambientales.

El fotoperiodo es la variación de la duración de la noche respecto del día. En general, podemos decir que el periodo de floración se produce cuando se va alargando el fotoperiodo nocturno, es decir, cuando las noches se van haciendo más largas y los días más cortos.

Este es un indicador interno de la Cannabis sativa para que ella misma sepa cuándo tiene que producirse su floración. Es un mecanismo evolutivo muy interesante que indica cuándo se termina el periodo estival y, por tanto, empezarán a reducirse los recursos disponibles de luz y de calor. Finalmente, como todo en la naturaleza, el ciclo solar es el que marca los tiempos.

No obstante, no te preocupes, porque en el caso de no producirse las variaciones que necesita el cáñamo en el fotoperiodo, si has plantado tus semillas en un momento en el que los días empiezan a ser más largos, a partir de la séptima semana empieza a florecer con normalidad.

Por otro lado, también existen referencias a la posición de la Luna y que influyen en el crecimiento de nuestro cultivo. Como es un tema muy complejo, simplemente te vamos a dar unas pinceladas.

El apogeo

El apogeo es el punto en el que la Tierra y la Luna están más separadas. En estos momentos se produce un mayor desarrollo de las raíces que de las hojas. No obstante, es un buen momento para la germinación. Probablemente, aún no sea posible determinar el sexo.

El opuesto del apogeo es el perigeo

El perigeo es el momento en el que la órbita de la Tierra y la Luna están en su situación más cercana. La savia se concentra en la parte alta de la planta, hojas y flores, por lo que no es un buen momento para hacer una poda. Debido a esto, el crecimiento de la planta se ralentiza. En esta fase es más fácil determinar si tenemos hembras o machos.

Estos dos puntos el apogeo y el perigeo se produce cada catorce días y medio, es decir cada media fase lunar.

Justo en el medio ocurre lo que se denomina nodo, que es una fase en la que convergen ascenso o descenso de las órbitas de la Tierra y de la Luna. Si la etapa es de ascenso es un nodo ascendente, mientras que si se produce un descenso se denomina descendente.

Durante los nodos no es recomendable realizar ninguna tarea de mantenimiento de nuestro cultivo.

planta macho y hembra

Conocer el sexo antes de la etapa de floración

A partir de la sexta o séptima semana podemos empezar a distinguir unos patrones que nos permitirán saber si se trata de un ejemplar macho o una planta hembra, sin necesidad de que haya llegado la floración. Incluso, si tenemos mucha ansiedad, a partir de la quinta semana podemos distinguirlo también, dependiendo de la variedad que cultivemos.

En la parte superior, justo donde terminan los tallos, durante ese periodo se empiezan a ver pequeñas burbujitas que se denominan nudos.

Mirando con detenimiento esta zona podremos ver si estos nudos presentan un ligero abombamiento en cuyo caso podríamos inducir que se trata de un cáñamo hembra.

Las partes macho suelen ser más planas, de menor grosor. De todas maneras, te conviene mirarlas con detenimiento para distinguir la forma de unos nudos respecto de los otros y saber a lo que nos referimos.

En botánica se denomina preflor a este ligero abombamiento que tienen las flores hembra. Esto es debido al contenido de los estambres, que es mucho más abultado que el de las de sexo masculino.

Por el otro lado, el de las flores macho, las veremos con un aspecto colgante, lo cual ya determina que el sexo sea masculino. Me imagino que estos conceptos no te serán extraños, porque son semejantes en toda la naturaleza.

Las formaciones de nudos machos y nudos hembras suelen ser bastante pequeñas al principio, por lo que una buena ayuda sería contar con una lupa para poder verlas con mayor tranquilidad y así distinguir los dos géneros.

Conocer el sexo durante la etapa de floración

Si no has estado atento cuando estaban apareciendo los nudos no te preocupes, porque tienes tu segunda oportunidad en el momento en el que se produce la floración. Es más, aquí lo vas a ver de una manera más clara porque se distinguen mejor todos los elementos que componen la flor.

A partir de la séptima semana es cuando comienza la floración y las preflores macho y hembra se empiezan a convertir en flores de verdad. La llegada de este momento depende también del sistema de cultivo.

Una vez que se ha producido la floración tanto de las hembras como de los machos es totalmente claro el sexo de los unos y los otros. Te explicamos las diferencias.

Las plantas macho tienen una parte que cuelga hacia abajo que posteriormente se abre y suelta el polen. Estas formaciones se asemejan a pequeñas campanas. Si prefieres saber el nombre botánico, sus agrupaciones se llaman panículas.

Las plantas hembra sin embargo son totalmente diferentes. Tienen una formación recta hacia arriba en forma de copa denominada cáliz. Del cáliz salen los pistilos, que son dos especie de antenitas pequeñas que hacen que sea fácilmente distinguible. La agrupación de estas flores hembra es lo que denominamos comúnmente cogollos.

Plantas de marihuana hermafroditas

Aunque lo más normal es encontrarnos marihuana macho y hembra, existe la posibilidad de que encuentres plantas en las que convergen los dos sexos al mismo tiempo.

Si esto te ocurre, no te vuelvas loco intentando determinar el sexo porque encontrarás al mismo tiempo los dos en las terminaciones de los nudos.

Sí tenemos plantas de marihuana hermafroditas su descendencia muy probablemente también será hermafrodita, con lo cual, si queremos obtener machos o hembras, estas no serían viables.

Una vez más, también aquí podemos ser selectivos y eliminar de la misma planta el sexo que no nos conviene. En la época de nudos lo podemos hacer con mucho cuidado de no dañar el cáñamo y dejando únicamente el sexo que nos interese.

Partes de la planta macho y de la planta hembra de marihuana

Como te comentamos anteriormente no está de más que aprendas un poquito de anatomía de tus cultivos, porque te puede ayudar para detectar mejor los problemas y, ya de paso, te ayudará a hablar con más propiedad.

En primer lugar, queremos recordarte que la especie es del tipo dioica, es decir, que tiene dos géneros distintos: el masculino y el femenino. Hasta aquí todo claro.

A las plantas macho se las llama estaminadas y a las femeninas pistiladas. En referencia a los pistilos y los estambres, que son las partes masculinas y femeninas, y que en muchos géneros de vegetales vienen unidos en la misma flor.

Las flores macho tienen estructuras como de ramas, de las que terminan colgando los estambres que son los que tienen el polen.

Las hembras son mucho más interesantes a nivel anatómico, presentando muchas partes diferentes que te pasamos a explicar.

El cáliz: Esta es la estructura más grande y tiene forma de copa. De ahí su nombre. En su interior se encuentran el ovario. Esta parte de la planta es la que contiene gran cantidad de THC (tetrahidrocannabinol, el principal elemento psicoactivo del cannabis).

Los pistilos: Son dos especie de antenitas que salen del cáliz. Su color va variando del blanco, en la inmadurez, hasta los colores anaranjados y marrones cuando ya alcanzado su etapa adulta.

La cola: Esta parte se encuentra en la zona superior, coronando los cogollos. Se la suele conocer vulgarmente como ojo.

Los tricomas: Son glándulas de tamaño muy diminuto que se encuentran distribuidas por todo el ejemplar, pero en mayor medida en la flor femenina. Son las encargadas de producir la resina.

Conclusión

Como resumen te diremos que es fácil determinar el sexo de las plantas si lees con detenimiento este post. Los ejemplares presentan diferentes peculiaridades y podrás saber cuál es cuál incluso antes de que veas las flores.

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