Haz esquejes de marihuana de manera sencilla, práctica y con los mejores resultados

Esquejes en jiffys

Traemos esta nueva guía para aquellas personas que han comenzado a dedicarse al cultivo de la marihuana y para las que, aunque lleven tiempo en este sector, no conocen el proceso de elaboración de los esquejes.

¿Qué son los esquejes de marihuana?

El esqueje es la parte de una planta que queremos clonar. Sin embargo, la cosa no queda ahí y podemos utilizar este término para referirnos a todo el acto de extraer la parte de una planta que se va a sembrar bajo tierra y con la que se conseguirá una planta idéntica a la utilizada.

A la hora de extraer ese fragmento, debemos ver si se encuentra en las capacidades óptimas para enraizar y poder cumplir la misión. Pero no solo el extracto, sino la propia planta. No todas son capaces de mantenerse completamente sanas para poder ser clonadas y obtener un buen resultado.

En el caso de la marihuana, lo que se intenta clonar en todo momento es el tallo, nunca la hoja.

¿Cómo se realiza este proceso?

Este proceso es realmente sencillo, pero hay que hacerlo bien, cuidando todos los detalles para que tenga un resultado exitoso. Por eso, vamos a explicar paso por paso cómo es este proceso dividiendo la siguiente información en dos grupos:

  • Materiales y elementos.
  • Cómo llevarlo a cabo.

Materiales y elementos imprescindibles para realizar esquejes de marihuana

Lo primero que se necesita para poder realizar la extracción de la rama es la planta madre. Dicha planta será clonada en exactitud. Por ello, debes cerciorarte que la planta madre esté sana, no tenga hongos, sea frondosa y esté debidamente hidratada. Es decir, la planta debe encontrarse en las mejores condiciones posibles.

La separación de la rama no debes hacerla a mano, necesitas el material necesario para hacer esquejes. Unas tijeras afiladas, una navaja o un escalpelo. Cualquier objeto que te permita realizar un corte preciso y directo. Además, no debes dejar las manos al descubierto en ningún momento de la operación, siempre debes llevar guantes de látex y todos los utensilios utilizados deben ser desinfectados con alcohol.

Producots para esquejes

Para colocar los esquejes, debes contar con un recipiente o clonador de esquejes de un tamaño adecuado. Cuando los esquejes vayan a ser colocados en la tierra o jiffy para su gestación, se deben aplicar las hormonas de enraizamineto, que serán esenciales para que puedan crecer.

Como cualquier planta, también necesitará luz. En este caso se trata de utilizar una iluminación para esquejes preferiblemente blanca y moderada, adaptando las dimensiones de la lámpara al tamaño del recipiente que se ha elegido para plantar el clon.

Puedes añadir otros elementos para complementar estos básicos y utilizarlos libremente en la extracción del esqueje de la planta. Sin embargo, los mencionados son los imprescindibles para realizar un trabajo óptimo y seguro. No puede existir ningún fallo.

Pasos a seguir para la plantación de los esquejes de marihuana

Una vez que has seleccionado la planta de marihuana que quieres utilizar, debes elegir una rama. Sin embargo, no puedes elegir una cualquiera, esta tiene que medir entre 10 y 15 cm para que exista un margen de diferencia considerable entre el lado que va a plantarse y el lugar de donde va a comenzar a crecer la flor. No es conveniente que la hoja crezca bajo tierra bajo ninguna circunstancia.

También, hay que tener en cuenta que la rama seleccionada debe tener un nudo, que será el limite visual que te ayude a generar el corte tanto debajo como por encima de dicho nudo. Deberás respetar así unos centímetros de diferencia, que son esenciales para que esto salga de forma correcta.

Después, hay que pelar y limpiar el tronco, quitándole las hojas y raspándolo con una herramienta afilada, para aplicar levemente y con suavidad las hormonas de enraizamineto en la zona que va a ser enterrada.

A continuación, puedes utilizar los ya conocidos jiffys y humedecerlos para que se expandan o si utilizas macetas llenar la maceta de tierra y humedecerla levemente. Debes evitar que esta se inunde, no quieres ahogar la tierra ni que quede pesada, tan solo se necesita que esté húmeda.

En el interior, trazarás un agujero del tamaño de la rama resultante (ya limpiada al completo) la introducirás con cuidado para que no toque los bordes y después manualmente (siempre con los guantes puestos) irás acercando la tierra al esqueje para que quede sujeto.

Un dato importante es que esta maceta o jiffy debe añadirse a un invernadero casero o propagador de esquejes que tengamos para que, tengamos la humedad necesaria que necesitan, un 80%-90% y así pueda crecer sanamente.

Recuerda que no debe volverse a aplicar agua en la maceta seleccionada. Por ello, con la humedad que se generará en el lugar cerrado, no será necesario mojar la tierra más de lo conveniente.

Cuando crezcan las hojas, estas sí deben ser pulverizadas frecuentemente y con precisión para no mojar la tierra con un pulverizador de agua.

Productos para esquejes

Cuidado de los esquejes

Una vez que se ha hecho el transporte del esqueje a una maceta o jiffy y se ha metido en el invernadero, su cuidado debe ser impecable para conseguir que la planta crezca. Los primeros días son fundamentales.

Al día siguiente de haber trasladado la maceta al invernadero, hay que retirar la tapa del mismo o del propagador de esquejes un par de minutos. De esta manera se podrán secar las gotas que se hayan generado tras introducir una planta mojada. Por lo tanto, todavía no habrá que comenzar a pulverizar las hojas.

Un propagador de esquejes es un recipiente de pequeño tamaño formado por una tapa de plástico que mantiene la humedad ambiente, y unas pequeñas ventanas que pueden abrirse y cerrarse para conectar las necesidades de la planta con el exterior.

Al tercer día, sí habrá que aplicar el pulverizador de esquejes sobre las hojas del esqueje. Hay que retirarlo del invernadero, limpiarlo al completo y aplicar sobre las hojas levemente sin mojar la tierra. Al día siguiente, se volverá a repetir la misma acción que se realizó cuando el esqueje llevaba un día en el invernadero.

Durante el quinto día, volverás a sacar los esquejes del invernadero, a pulverizarlos y a limpiar las gotas de la tapa. El sexto día, nuevamente, secarás las gotas de la tapa y tendrás el invernadero unos minutos destapado.

Sin embargo, a partir de este día, se deben dejar las ventanas del invernadero abiertas durante media hora para que la planta empiece a mostrarse autosuficiente. Al no tener un espacio que le aporte tanta humedad, deberá ser ella misma quien busque el agua utilizando la raíz.

Cuando pase una semana desde el día que se trasladó el esqueje, pulverizarás las hojas nuevamente y secarás la parte superior del invernadero . Sin embargo, ese día dejarás abiertas las ventajas durante dos horas.

Las acciones de los días ocho y nueve desde que se inició este proceso serán definitivas y sencillas. El día número ocho secarás la tapa por última vez y mantendrás las ventanas abiertas durante seis horas.

El siguiente será el último día que pulverices la planta, y las ventanas se quedarán abiertas dieciséis horas.

Para el décimo día, si has seguido todos estos pasos correctamente, deberás quitar la tapa definitivamente porque los esquejes ya están enraizando, aunque no sean visibles en este primer día.

Debes comprobar si la tierra está mojada o no, ya que este es el momento en el que ya has dejado de pulverizar y tienes que mantener la planta regando la tierra. Y recuerda, debes humedecer la tierra levemente, no puede ahogarse la planta ni correr el riesgo de que esta se pudra.

Después de esto, habrá que ir viéndola poco a poco para ver cómo crecen sus raíces por debajo de la maceta o jiffy. Cuando comiences a ver estas raíces será el momento en el que la planta te dirá que debe ser trasladada fuera del medio, al lugar que tú desees.

Hay que tener una cosa en cuenta en estos primeros días del cuidado de la clonación. Durante los dos primeros días, no se necesitará utilizar luz. Sin embargo, después, la zona húmeda deberá mantenerse iluminada con la intensidad adecuada.

El fotoperiodo que se recomienda utilizar es de 18/6, es decir, no debe estar iluminada 24 horas. A menudo, el propagador de esquejes viene con esta función incorporada.

Esqueje de marihuana

Genera tus propias plantas

Atendiendo a estos pasos y teniendo la paciencia suficiente para poder llevarlos a cabo (que muchas veces sabemos que es un factor que suele fallar), podrás conseguir tus propias plantas e ir generando, poco a poco, más ejemplares de tus mejores modelos.

Ten cuenta el hecho de que este es un acto que debe estar libre de gérmenes y virus. Nunca olvides que tienes que utilizar tus guantes, limpiar el profundidad y sin químicos los instrumentos que vayas a utilizar en los inicios y tener cuidado también a la hora de limpiar las gotas de humedad del invernadero.

Manteniendo la luz adecuada y, como en la plantación de cualquier otro vegetal, tratando las raíces con cuidado y meticulosidad, podrás conseguir que tu planta de marihuana nazca y crezca sanamente, recreando un duplicado de la planta madre utilizada.

Esquejes de marihuana