Cómo preparar un deliciosa infusión de marihuana

Infusión de marihuana

Lo usual al consumir marihuana es fumarla. Sin embargo, hay otras formas de consumo no tan convencionales, pero igual de efectivas y placenteras para todos los amantes de la yerba. Tal vez alguna vez has probado una infusión hecha con esta planta o quizás te estés preguntando cómo hacerla para reciclar esos cogollos cuya calidad en sabor no es lo suficientemente buena como para consumirlos de la forma más tradicional.

Pues bien, antes de empezar a darte las instrucciones para realizar una rica infusión de marihuana, debes saber que consumida de esta forma no es tan perjudicial para la salud. Y, además, ofrece beneficios de los cuales ya se aprovechaban en culturas antiguas como anestésico y por sus propiedades antiinflamatorias.

Beneficios del té de yerba

Una de las principales propiedades del cannabis es que puede ser un analgésico bastante efectivo. Y es que sus componentes activos se unen a los receptores del sistema nervioso central bloqueando el dolor eficientemente y sin los efectos secundarios negativos de los analgésicos que consumimos habitualmente.

La siguiente propiedad de la que te hablamos también era uno de los motivos por los que nuestros antepasados consumían este té. Ya que los receptores endocannabinoides se expanden por todo el cuerpo, también puedes notar sus beneficios en el alivio de problemas digestivos como el estreñimiento, los calambres o la diarrea, por ejemplo.

Además, es un excelente antiinflamatorio. La inflamación se produce cuando nuestro sistema inmunitario no funciona de forma correcta y ataca a las células de nuestro cuerpo. Al interactuar el cannabis con el sistema endocannabinoide, se contraaca a esa respuesta inmune reduciéndose la inflamación.

Esta interacción también puede ayudar a que se reduzca el estrés, por lo que podría ser beneficioso para casos de ansiedad o depresión. Esto es debido a que su efecto no es tan psicoactivo como cuando se fuma. Es más suave y duradero, aunque debes ser paciente y esperar algo más de tiempo hasta notar sus efectos.

Ahora que ya conoces los beneficios que puede brindarte la infusión de marihuana, toma nota de todo lo que te contamos a continuación y aprende cómo prepararla tú mismo. Te de cannabis

Cómo preparar una infusión de marihuana

Si bien es cierto que esta infusión, que es la forma más sana de consumir esta planta, puede ser preparada de forma sencilla, sin más complicación que la que puede presentar la preparación de cualquier té; también lo es que es preciso tener en cuenta una particularidad de los cannabinoides. Y es que ni el THC ni el CBD son solubles en agua, algo a considerar para su preparación, que no será tan efectiva como la de tila o la menta, por ejemplo, disueltas en agua hirviendo simplemente.

En este caso hablamos de unos principios activos liposolubles, o lo que es lo mismo, que se disuelven con los lípidos o grasas. Por esto es necesario que hagamos la infusión, bien con leche entera, bien con agua, pero añadiéndole mantequilla, por ejemplo. Si eres vegano, puedes probar con el aceite de oliva o de cáñamo. No obstante, vamos a darte todos los ingredientes que necesitarás para preparar tu té, así como te citaremos todos y cada uno de los pasos a dar para su preparación: ¡no pierdas detalle!

Aceite de coco

Ingredientes

En primer lugar y evidentemente necesitarás marihuana. La cantidad es algo bastante subjetivo, dependerá de varios aspectos como pueden ser la calidad de la yerba o el nivel de tolerancia de quien va a consumir esta infusión. Asimismo vas a necesitar agua o leche entera. En el caso de que uses agua, tendrás que añadir una cucharada de alguna grasa: mantequilla, por ejemplo. Si usas leche entera no será necesario agregar ningún lípido, aunque puedes hacerlo también si así lo prefieres.

En el caso de lo que pretendas sea disfrazar el sabor de la marihuana o quieras un resultado más dulce, puedes usar algún edulcorante como la miel, por ejemplo, o añadirle cacao en polvo o una vaina de vainilla. Te recomendamos, además, para esta receta especial sumar un poco de aceite de coco; ¡tu té estará delicioso!

Pasos a seguir para hacer la infusión

El primer paso a seguir para la realización de este té es desmenuzar perfectamente la marihuana. Podemos ayudarnos de un grinder para la trituración de la misma y conseguir así que quede lo más pequeña posible, que es lo que se busca. Debes poner el agua o la leche a hervir y una vez que haya hervido se añade la yerba y el resto de ingredientes que vayas a usar concretamente. En el caso de que te hayas decantado por la receta más dulce, añadirás el cacao, la vaina de vainilla o el aceite de coco... ¡eso empieza a tener muy buena pinta!

Esa mezcla tendrá que estar al fuego como mínimo de 30 a 60 minutos, Este tiempo es muy importante, pues a más tiempo de cocción, más THC se podrá extraer y, por ende, una infusión que no ha estado el tiempo adecuado será menos potente. Una vez transcurrido este tiempo tendrás que colarlo todo con la ayuda de un colador y tu infusión estará lista para tomar.

Si quieres tomar tu té frío o guardarlo en el frigorífico para tomarlo en otro momento, debes dejar que se enfríe antes de nada. Una vez que se haya enfriado podrás refrigerarla para tomarla bien fresquita o guardarla en una botella en la nevera para futuras tomas. Eso sí, ¡ojo si hay niños en casa!

Infusión de marihuana

Otras variantes de esta infusión

Es posible hacer una infusión para los veganos, a los cuales ya hemos mencionado con anterioridad; en este caso se podría sustituir la leche de vaca por leche vegetal, así como añadirle aceite vegetal.

Por otro lado, encontramos la posibilidad de hacer esta infusión con hachís en sustitución de la marihuana.

Para obtener un sabor más suave puedes poner a hervir el cannabis unos minutos en agua antes de verterlo en la leche.

Otra opción es extraer la mantequilla del cannabis para usarla después con chocolate con leche o cualquier otra infusión.

Si reciclas el aceite, puedes añadirle alguna bebida alcohólica y utilizar el resultado con una infusión da igual si es de agua o de leche.

Como ves, cualquiera puede hacerse con sus propias manos una infusión de marihuana y, además, hay distintas opciones para ello, para que puedas elegir la que mejor se adapta a tus gustos o necesidades del momento. Incluso puedes añadirle cacao en polvo y una vaina de vainilla dando un sabor dulce y exquisito a tu creación con cannabis.

Algo que debes tener muy en cuenta para este proceso es que los cannabinoides no se disuelven en agua, sino que son liposolubles y solo podrán disolverse en algún tipo de grasa. Es por esto por lo que lo más recomendable es realizar el té con leche entera, aunque si quieres hacerlo con agua, también es posible, aunque, en este caso, tendrás que añadir alguna grasa, puede valer la mantequilla o algún tipo de aceite.

Su preparación es realmente sencilla, aunque debes considerar que si no dejas la mezcla el debido tiempo al fuego es posible que sea menos potente de lo que debería. Además, también debes tener presente que el efecto es más tardío que si fumas esta planta; es decir, que no lo notarás hasta pasados entre 45 y 90 minutos. Eso sí, el efecto es menos psicoactivo, pero más duradero y sus beneficios son muchos, de los cuales ya te hemos hablado con anterioridad.

La infusión de marihuana es la forma más sana de consumir esta planta que suele fumarse o vaporizarse. Además, puede tener un fin terapéutico por las numerosas ventajas que nos brindan sus propiedades, pudiendo ser un potente analgésico o antiinflamatorio, entre otras muchas características y sin los efectos secundarios y negativos que tienen otros analgésicos o antiinflamatorios que podamos consumir.

Puedes cambiar los ingredientes al gusto, según prefieras, saborear más intensamente la yerba o no, camuflando el sabor con ingredientes dulces como el cacao o la vainilla. También puedes jugar con la cantidad de marihuana que usas. Teniendo en cuenta, en primer lugar, la calidad e intensidad de la yerba y también el nivel de tolerancia de quienes vayan a consumir esto, podrás preparar una infusión más o menos potente, siempre al nivel que tú elijas y prefieras. Además, aunque es preferible usar leche, y que además sea entera, también puedes prepararla con agua. Todo al gusto del consumidor siempre.

Así pues, si quieres probar el té de marihuana ya no tienes excusa para no hacerlo. La preparación es sencilla y seguro que cuentas con todos los ingredientes a mano. Ya solo te queda decantarte por la leche o por el agua, o por el sabor intenso a marihuana o un té algo más camuflado entre toques dulces de cacao y vainilla. Ya sabes que si eres vegano, obviamente, también hay opciones para ti, leche y aceite vegetal es tu solución. Ponte manos a la obra y benefíciate de las ventajas del cannabis de la forma más sana posible.